El verano que nos comimos la luna
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De toda mi panda, en verano solo quedamos en el barrio de San Andrés LOS RESTOS (Gao Li, Agustín Quintanilla, el Bolo, la Chiqui y yo). Y porque viajar da mucho mundo y el alcalde puso los domingos el autobús gratuito, decidimos hacer turismo por las pedanías de la ciudad. Así conocimos a Celso.

Y allí fue, en el bus que él conduce, donde encontramos un periódico con la foto de Chester y aquella noticia espeluznante que a todos nos tocó el corazón. No sé si he dicho que Chester es un perro maltratado y abandonado. Por eso decidimos ir a buscarlo y hacer algo por él.
 
 
Ilustra: Moisés Yagües.

Editorial Edebé. Colección Tucán Verde. 2011.